La policía científica encontró evidencia significativa en el lugar, incluyendo un arma cortopunzante, huellas dactilares y de calzado masculino. Además, se hallaron manchas de sangre en diferentes áreas del departamento. Aunque se estableció que el asesinato ocurrió entre las 9 y las 11 de la mañana, el teléfono celular de la víctima aún no ha sido encontrado, lo que podría ser crucial para la investigación.
Vecinos informaron haber escuchado gritos y discusiones previas al crimen, mientras que la compañera de Páez Tapia reveló que solía recibir la visita de otros hombres cuando ella no estaba en casa. La comunidad local está conmocionada por este brutal crimen, que ha dejado numerosas incógnitas y un profundo dolor en la ciudad balnearia de Pinamar.
En medio de este escenario desgarrador, el fiscal Juan Pablo Calderón ha asumido la responsabilidad de llevar adelante la investigación preliminar para identificar y capturar al responsable de este homicidio. Las autoridades están trabajandoarduamente para esclarecer los hechos y llevar justicia a la memoria de Nicolás Páez Tapia, cuya vida fue truncada de manera trágica y violenta.